VIAJE AL CUARTO DE UNA MADRE
No sé por qué, casi siempre que me guío por las
informaciones positivas que llegan hasta mí de alguna película y en cierto
modo, aunque no suelo hacerlo, me dejo influenciar por ellas ya sea por la
calidad del plantel de actores o por el director, cuando veo la película me
defrauda tanto que me siento hasta como engañado y eso es lo que me ha pasado
con “Viaje al cuarto de una madre”. Muy
buenas expectativas, con una magnífica actriz como es Lola Dueñas acompañada de
una joven actriz, Anna del Castillo que ya mostró su valía en la película “El
Olivo” por la que consiguió el Goya como Mejor actriz revelación en la edición
del 2017. Asimismo, es la ópera prima de Celia Rico como directora y guionista
y era seguro que había tenido que poner todo su empeño en presentar un buen
producto y sí, lo ha debido hacer para contarnos parece ser su propia historia,
pero tan insulsamente que parece un seguido de escenas caseras rutinarias, de
tan mínimo interés que llega la película, pasado el primer cuarto de hora, a
ser repetitiva e insoportable, tanto que hace perder el interés por lo que se
está viendo. Sí, no se puede negar que las interpretaciones de ambas actrices
son impecables, pero ello no salva para nada la película en su conjunto.
Quiero dejar bien claro que no tengo nada en contra de la película ni su directora ya que no soy nadie para juzgar el trabajo de nadie, pero lo que si tengo claro es que es mi sincera opinión por lo que he visto, así que, no puedo recomendar la visión de esta película, pero cada cual es libre de hacer lo que quiera.
Quiero dejar bien claro que no tengo nada en contra de la película ni su directora ya que no soy nadie para juzgar el trabajo de nadie, pero lo que si tengo claro es que es mi sincera opinión por lo que he visto, así que, no puedo recomendar la visión de esta película, pero cada cual es libre de hacer lo que quiera.
J. Cano 12-9-2019

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